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*

Como toda la gente fuerte, ella sufría, en cierta medida, de soledad; era una marginada, una secreta infiel de alguna índole.

—Entrevista con el vampiro.
Anne Rice.

*

»–Eres un hombre rico –me dijo cuando entré.
»–Algo me está sucediendo –grité.
»–Te estás muriendo, eso es todo; no seas tonto. ¿No tienes una lámpara de petróleo? ¡Con todo este dinero y ni siquiera puedes comprar aceite de ballena para la lámpara! Dame esa linterna.
»–¡Me muero! –grité–. ¡Me muero!
»–Le pasa a todo el mundo –persistió negándose a ayudarme.

—Entrevista con el vampiro.
Anne Rice.

*

Pero déjame que te diga lo siguiente —dijo, y levemente posó la palma de su mano contra mi corazón—: Usa el poder interior que tienes. ¡No lo rechaces más! ¡Usa ese poder! Y cuando te vean arriba en la calle, usa ese poder para hacer una máscara de tu rostro, y cuando los mires a ellos, o a cualquiera, piensa: cuidado. Lleva esa palabra como si fuera un amuleto que te hubiera dado para que lo uses atado all cuello. Y cuando tus ojos se crucen con los de Santiago o con los ojos de cualquier otro vampiro, dile amablemente lo que se te ocurra, pero piensa en esa palabra y en esa palabra únicamente. Te hablo de esta forma simple porque sé que tú respetas la sencillez. Tú la comprendes. Ésa es tu fortaleza.

—Entrevista con el vampiro.
Anne Rice.

*

»—Esto es la infelicidad. Una infelicidad que no acabas de comprender.
»—No lo dudo. Dime cómo te sientes ahora, qué te priva de la felicidad. Dime por qué, durante siete días, no has venido a verme aunque estabas ansioso de hacerlo. Dime lo que te ata a Claudia y a la otra mujer.
»Sacudí la cabeza.
»—No sabes lo que me preguntas. Me resultó inmensamente difícill convertir a Madeleine en una vampira. Quebranté una promesa hecha a mí mismo de no hacerlo jamás, de que mi soledad jamás me llevaría a eso. No considero que nuestra vida sea un don y un poder. La veo como una maldición. No tengo ell valor de morir. ¡Pero hacer otro vampiro! ¡Darle este sufrimiento a otro ser, condenar a todos esos hombres y mujeres a la muerte porque luego mi vampiro los matará! No cumplí una promesa.

—Entrevista con el vampiro.
Anne Rice.